Posedición: la nueva tendencia en el sector de la traducción

La aplicación de la IA y el machine learning en el sector de la traducción profesional está cambiando progresivamente el paradigma de la profesión. El traductor, que hace años realizaba su trabajo sin más ayuda que glosarios y diccionarios, tiene a su disposición un extenso catálogo de herramientas de traducción automática, o bien, asistida (TAO).

No obstante, las empresas que normalmente han requerido estos servicios se han dado cuenta de que pueden combinar lo mejor de ambos métodos. La posedición se ha convertido en una tendencia que transforma inexorablemente la labor del traductor profesional, pero que también contribuye a ponerla en valor.

¿Qué es la posedición?

Cuando a un traductor se le encarga un trabajo de posedición, se le está pidiendo que revise y adapte un texto ya traducido automáticamente, bien con motores, como Google Translate o DeepL, bien con herramientas de traducción asistida, como Trados, Memsource o XTM Cloud.

En lugar de comenzar el proyecto desde cero, el traductor recibe un encargo “a medio camino” y lo completa, corrigiendo los posibles errores cometidos por la traducción automática y contextualizando el contenido según el campo de especialización del proyecto.

Estrictamente hablando, un traductor podría emprender un proyecto desde cero valiéndose de estas mismas herramientas y cobrando una tarifa de traducción completa. El cliente no notaría la diferencia y la operación resultaría bastante rentable para el traductor.

¿Qué es lo que sucede? Que el acceso a estas herramientas no está restringido a traductores y agencias. Cualquier empresa puede utilizar sistemas TAO o motores de traducción automática.

Por lo tanto, si ya pueden conseguir textos “pretraducidos”, ¿por qué iban a realizar un encargo a un traductor o a una agencia? Y aun asumiendo que tales textos necesitarán una posterior revisión y adaptación por parte de un traductor, ¿por qué iba a tener este servicio el mismo coste que el de una traducción completa?

¿Por qué la posedición transforma el sector de la traducción profesional?

Es evidente que el cliente encuentra en la posedición un considerable ahorro de tiempo y dinero. La gran mayoría de las aplicaciones de traducción automática son gratuitas o, en su defecto, tienen un coste de suscripción relativamente bajo. A cambio, permiten traducir infinidad de textos con un resultado que, todo hay que decirlo, está mejorando a medida que avanzan las dos tecnologías mencionadas en la introducción (IA y machine learning).

Este ahorro también se explica desde el punto de vista de contratar (o no) a una agencia de traducción o a un traductor profesional para que “haga algo” con el texto traducido. Muchos clientes deciden prescindir de estos servicios, aun a riesgo de quedarse con una traducción de discutible calidad.

Entonces, ¿por qué no dar un paso intermedio entre fiarlo todo a la traducción y asignarle a un traductor o a una agencia un proyecto completo? De hecho, las tarifas de posedición suelen ser sensiblemente más baratas que las de traducción precisamente gracias a ese trabajo previo que ha realizado un ordenador.

El valor del trabajo del traductor en la posedición

Tratar de responder a esta pregunta equivale a poner en valor el trabajo de un traductor internacional y el de las agencias de traducción. Porque, siendo realistas, la traducción humana sigue siendo más precisa y fiable que la traducción automática.

La razón es muy sencilla: supongamos que traducimos un texto por completo con un motor de traducción automática, o parcialmente con una herramienta TAO. ¿Se podría considerar que el resultado de estas traducciones ya es completamente válido para la empresa que haya solicitado el servicio?

Obviamente el sentido común nos hace disentir de esta afirmación, ya que tanto los motores de traducción automática, como las herramientas TAO (por sí solas) ofrecen traducciones muy estandarizadas o genéricas. Por consiguiente:

  • No siempre aciertan con la polisemia.
  • Pocas veces distinguen entre diferentes campos de especialización.
  • No reconocen muchos refranes, dichos y expresiones locales.
  • No son capaces de identificar figuras literarias.

El trabajo del traductor quedaría circunscrito a repasar el texto traducido, así como a identificar y corregir incoherencias terminológicas, polisemias no detectadas, localismos o frases hechas traducidas literalmente… para dar un resultado que se parezca más a una traducción humana que a una automática, pero a un coste sensiblemente menor tanto para el cliente, como para el propio traductor (al menos, sobre el papel).

Lejos de dar por hecho que esta nueva tendencia vaya a restar valor al trabajo individual de los traductores que colaboran con nuestra agencia, en sanscrit somos conscientes de la relevancia que la posedición está adquiriendo en el mercado. Por esa razón, incluimos la posedición entre nuestros servicios de traducción profesional.

Alejandro Gonzalez
info+alejandro@sanscrit.net

Es redactor de contenidos con una trayectoria multidisciplinar; sus conocimientos lingüísticos y su experiencia en Traducción, Tecnología y Marketing le permiten convertir las ideas a palabras con facilidad. LinkedIn