¿A qué idiomas debo traducir mi página web?

Los mercados locales no siempre reúnen las características propicias para que los negocios prosperen. Casi respondiendo a un instinto de supervivencia empresarial, los emprendedores sondean los mercados extranjeros en busca de nichos incipientes, lo que los lleva a readaptar los contenidos de sus sitios web para su nuevo público.

Cuando una empresa decide expandirse en el ámbito internacional, la necesidad de superar la barrera del idioma surge de forma natural. Por consiguiente, la traducción de páginas web no se limita exclusivamente a trasladar los textos de un idioma a otro, sino que responde a una estrategia de posicionamiento de mercado.

Esta circunstancia confiere tintes estratégicos a la traducción profesional y la convierte en una herramienta necesaria para llevar a cabo con éxito la internacionalización de los negocios.

Las páginas web: la carta de presentación de las empresas

Vivimos en un mundo en el que el acceso a Internet se democratiza y crece a pasos agigantados: según datos publicados por Computer World, ya hay más de 4.000 millones de internautas en todo el planeta, una cifra que representa un incremento de 225 millones con respecto a 2019.

No hay que ser un lince para advertir la gran cantidad de posibilidades que ofrece Internet en materia de publicidad y marketing, y no hace falta irse muy lejos para encontrar la piedra angular sobre la que toda empresa que se precie debe construir su presencia digital: la página web.

De hecho, resulta complicado concebir que haya empresas que todavía no tengan un sitio web propio, o, al menos, un perfil en redes sociales. Sin ánimo de ser catastrofistas, una empresa que carezca de presencia digital estará renunciando a una potente herramienta de visibilidad y promoción.

¿Por qué? Porque, en la actualidad, la primera opción de búsqueda de productos, servicios o sinergias de negocio es Internet. Es así de rotundo, pero podría decirse que una empresa que no pueda ser encontrada en Internet, directamente, “no existe”.

La importancia de las páginas web en la internacionalización de los negocios

Internet consigue suprimir las barreras geográficas de los mercados, permitiendo llevar a la práctica el principio básico de la globalización: que las empresas puedan tener presencia en otros territorios y distribuyan sus productos o servicios más allá de las fronteras de sus zonas de influencia.

Para que esto sea posible, es necesario que la empresa se pueda dar a conocer en otras regiones, y las páginas web son un recurso extremadamente eficaz (por no decir indispensable) para este propósito.

Ahora bien: ¿qué suele ocurrir con las webs que no están traducidas a la lengua materna de otros países? Que, cuando el público local las consulta, no entiende nada. Puede que estemos siendo demasiado extremistas con esta afirmación y debamos asumir que prácticamente todo el mundo tiene nociones de inglés, la lengua vehicular por excelencia de nuestro mundo. ¿O es mucho suponer?

Es precisamente aquí cuando entran en juego los traductores automáticos, capaces de traducir páginas web completas rápidamente. ¿Que nos encontramos un sitio web en otra lengua y no hay versión en nuestro idioma? Pues pasamos su contenido por un traductor automático. Total, al menos así nos enteraremos de algo.

Y, una vez, más, nos toparemos de bruces con el problema de la localización, tan característico de esta forma de traducir contenidos. El asunto es que el usuario, al recurrir a estos “parches” (traducciones automáticas) no estará leyendo lo que realmente quería decir el creador de la página.

¿A qué idiomas debo traducir mi página web?

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Hay dos consecuencias lógicas de traducir automáticamente los textos de una web:

  • El usuario no puede consultar el contenido original y tiene que “hacerse una idea”.
  • La empresa propietaria del sitio web no puede transmitir con precisión sus contenidos.

¿Y quién sale perdiendo? La empresa. La imagen de marca se estropea y el propósito de llegar a su nuevo público objetivo se diluye entre los textos sin traducción (o con una traducción deficiente).

¿A qué idiomas se debe traducir el sitio web de una empresa?

Según la procedencia de las visitas

Al administrar una página web, es fácil navegar por las estadísticas y determinar de dónde proceden las visitas al sitio. Esta información está disponible en herramientas como Google Analytics o WordPress. Si detectamos los países con mejores índices de visitas, quizá debamos empezar por el idioma de esas regiones.

Según las tendencias del mercado

Los análisis de la competencia pueden dar resultados muy valiosos sobre el enfoque que hay que darle a distintos aspectos de nuestro negocio. Uno de ellos, por qué no, podría ser la influencia geográfica de otras compañías. Quizá este análisis revele una posible tendencia del mercado hacia alguna región en concreto, y, por ello, el esfuerzo del traductor internacional debería orientarse hacia estas lenguas.

Según la presencia (o ausencia) en determinadas regiones

También puede ocurrir que la ausencia de un sector o modelo de negocio en una zona geográfica concreta no se deba a que la idea sea mala o no tenga acogida, sino que, simplemente, a nadie se le haya ocurrido todavía esta combinación.

Tener una página web traducida a otros idiomas supone abrir la puerta a nuevas oportunidades comerciales y acercarse a un público objetivo diferente. La traducción y localización de sitios web es una labor para la que cada vez se demanda más el perfil de un traductor profesional, y hacia la que las agencias más estamos enfocando nuestros servicios. En definitiva, la traducción y localización de páginas web requiere de un traductor como aquellos que colaboran con una agencia como sanscrit.

Alejandro Gonzalez
info+alejandro@sanscrit.net

Es redactor de contenidos con una trayectoria multidisciplinar; sus conocimientos lingüísticos y su experiencia en Traducción, Tecnología y Marketing le permiten convertir las ideas a palabras con facilidad. LinkedIn