Traducción Financiera y Legal

¿Necesitas un traductor financiero nativo para traducir un documento?
¿Buscas un traductor legal especializado en traducción financiera?

Una de las especialidades de la traducción profesional con más demanda en el mundo de la empresa es la traducción financiera y legal. Ambas disciplinas se distinguen por tener una terminología muy rica y concreta, lo que da lugar a unos proyectos de traducción de gran complejidad.

La traducción financiera y sus retos

La traducción financiera comprende multitud de documentación propia de las empresas, abarcando desde informes de auditorías hasta cuentas anuales, documentos bursátiles, actas de juntas de accionistas o estados financieros.

Normalmente, cuanto mayor sea la proyección internacional de un negocio, más cantidad de documentación será susceptible de traducirse. Los destinatarios de estas traducciones suelen ser el personal de Dirección de la empresa matriz o las filiales / subsidiarias, los socios, las entidades colaboradoras o las autoridades.

En otro orden de cosas, las principales dificultades inherentes a la traducción financiera son:

  • Está plagada de extranjerismos, lo cual obliga al traductor especialista en finanzas a elegir si los trata de traducir al idioma de destino o si los deja como está.
  • Cada marco jurídico exige formatos distintos en los documentos financieros. Por tanto, el traductor o la agencia que se encarguen de estos proyectos de traducción deben conocer los formatos propios de cada país.
  • El lenguaje financiero es rico en polisemias: la terminología es tremendamente ambigua y, por esa razón, cada palabra o construcción puede no tener ningún sentido fuera de su contexto habitual.

La traducción legal: qué es y por qué es tan importante

La traducción legal o jurídica consiste en traducir documentos de carácter legal, normalmente redactados por profesionales del derecho y que contienen gran cantidad de términos totalmente específicos y circunscritos a este campo de especialización.

En la traducción jurídica se establece una clara diferenciación según el ámbito del documento, ya que podemos hablar de documentos oficiales (emitidos por organismos públicos o por la Administración) o de documentos privados (redactados para regular un negocio jurídico entre empresas o particulares).

Por otra parte, según la rama del derecho en la que nos fijemos, podemos distinguir algunos ejemplos de documentos típicos de la traducción jurídica:

  • Derecho mercantil: acuerdos de creación, fusión, adquisición o disolución de sociedades, contratos de compraventa o arrendamiento.
  • Derecho civil: actas de matrimonio, convenios de divorcio, acuerdos prematrimoniales, fideicomisos, testamentos, poderes de representación.
  • Derecho penal: certificados de antecedentes, sentencias condenatorias, recursos, demandas.

El traductor profesional que se encargue de los proyectos de traducción jurídica asume una gran responsabilidad, ya que cualquier error que cometa puede acarrear repercusiones legales para las partes involucradas.

En conclusión, ambos tipos de traducción que se han comentado (financiera y legal) tienen en común el perfil del encargado ideal para este tipo de proyecto: un traductor internacional capaz de comparar entre sí los marcos jurídicos con el objetivo de ajustarse a los requisitos del sistema legal de cada país. En resumen: un traductor de los que colaboran con una agencia como sanscrit.