Normas para un subtitulado profesional

¿A quién no le gusta ir al cine o ver una buena serie o película? ¿Qué sucede, sabiendo esto, si no se encuentra doblado a nuestro idioma? En este caso, se recurre al subtitulado profesional para acceder a los contenidos audiovisuales que se producen en idiomas que quedan fuera total o parcialmente de nuestro alcance.

En España es tendencia desde hace años reproducir contenidos audiovisuales en versión original con el apoyo de subtítulos. Esto se debe a que muchas personas recurren a ello para practicar idiomas o para visualizar contenidos en espacios públicos y ruidosos.

No obstante, el subtitulado también cumple con otra finalidad, que es fundamental: permitir a las personas con discapacidad auditiva que disfruten plenamente de los contenidos audiovisuales.

¿Cómo hacer un buen subtitulado?

Un subtitulado profesional se lleva a cabo respetando ciertas particularidades lingüísticas y traductológicas. Asimismo, se tiene en cuenta una serie de convenciones ortotipográficas y de formato, que se detallan a continuación.

  • Lenguaje 

En cuanto al lenguaje de los subtítulos, tanto si se trata de una traducción como si no, presenta las siguientes características:

    • Reducción 

Uno de los principales motivos de la reducción es que la capacidad auditiva es superior a la capacidad de lectura. Por eso, para garantizar la comprensión, se debe tener en cuenta la velocidad de lectura más cómoda para la media de los espectadores.

Otro aspecto que influye en el nivel de reducción es el grado de similitud o diferencia entre la sintaxis de la lengua original y la de la llegada.

En consecuencia, el subtitulador elimina todo aquello que no es relevante y reformula lo que se considera más importante, en base a los tipos de reducción que existen:

      1. Reducción parcial (condensación): esta estrategia consiste en resumir, sintetizar o parafrasear el mensaje original mediante el uso de, entre otros:
        • Palabras cortas.
        • Estructuras sintácticas simples.
        • Sustituir nombres o sintagmas nominales por pronombres.
        • Cambiar oraciones pasivas a la voz activa.
        • Fusionar dos oraciones en una.
      1. Reducción total (omisión): se eliminan aspectos o elementos lingüísticos del original para poder crear subtítulos concisos. También, se omiten elementos como muletillas o palabras que no aportan información relevante.
    • Segmentación 

La segmentación consiste en fragmentar o dividir el mensaje original en líneas de subtítulos. Estos segmentos deben separarse cuidando que el resultado sea la obtención de unidades sintácticas lógicas.

    • Cohesión y coherencia textual

Cada subtítulo debe relacionarse con el anterior y el posterior para dar coherencia al mensaje. En cuanto a la cohesión textual, se logra mediante recursos como los deícticos, el cambio en el orden de la sintaxis o la segmentación de subtítulos.

    • Sincronización y cohesión semiótica

Un aspecto importante en la subtitulación es hacer coincidir lo que dicen los personajes con la entrada y salida de los subtítulos. Esta sincronización se realiza teniendo en cuenta también los cambios sonoros y de plano que puedan producirse.

    • Cambio de medio oral a escrito

En el cambio de modo, algunas características propias del discurso oral cambian o desaparecen. Además, con el objetivo de economizar el espacio se suele recurrir a recursos como acrónimos, apócopes, siglas o símbolos.

  • Convenciones ortotipográficas

Si bien el uso de los signos de puntuación en el subtitulado profesional es el mismo que en cualquier otro tipo de texto escrito, existen algunas convenciones ortotipográficas que es preciso considerar:

    • Signos de interrogación y de exclamación: se recomienda no abusar de estos signos, puesto que hacerlo, además de ocupar espacio innecesariamente, puede fatigar al lector.
    • Guión: indica el inicio del diálogo entre los personajes sin dejar espacio entre el guión y el inicio del subtítulo. Nunca debe usarse el guión para separar palabras al final de un segmento.
    • Paréntesis: se usa para enmarcar comentarios o aclaraciones al margen del diálogo u ofrecer información sobre características paralingüísticas que acompañan el discurso. Por ejemplo, pueden informar de si una persona tartamudea, grita o susurra.
    • Cursiva: se usa para marcar las voces en off, telefónicas, distantes, letras de canciones y títulos de libros o periódicos. En el caso de la subtitulación para personas con discapacidad auditiva, la letra cursiva también sirve para marcar palabras mal pronunciadas o errores gramaticales puntuales de un personaje.
    • Puntos suspensivos: deben usarse de acuerdo a las normas gramaticales para expresar duda, inseguridad, un enunciado inacabado o interrumpido por el interlocutor o para indicar una pausa dentro de un subtítulo.

 

 

  • Formato y posición del subtítulo

Los subtítulos deben ser lo suficientemente grandes como para que puedan leerse. Por eso, la fuente debe ser espaciada, con la menor cantidad de decoraciones posible y con interlineado simple. Por ejemplo, en letra Arial o Times New Roman de 12 puntos o Courier New de 10 puntos.

En cuanto al color, en España los subtítulos suelen ser blancos. No obstante, si se trata de subtitulación para personas con discapacidad auditiva el color de los caracteres va asociado al rango de personaje (principal, secundario y narrador, entre otros).

Los subtítulos deben disponerse en la parte inferior de la pantalla. En el caso de los efectos sonoros en la subtitulación para personas con discapacidad auditiva, estas aclaraciones se encuentran en la esquina superior derecha.

  • Velocidad del subtítulo

Según las normas de subtitulación profesional, el subtítulo de una línea debe permanecer en pantalla 3 segundos y el de dos líneas no debe permanecer más de 6 segundos. Con estos tiempos el espectador puede leer fácilmente y con naturaildad.

¿Cuántas líneas debe tener un subtítulo?

El límite habitual es de una o dos líneas con una longitud equilibrada. Si hay dos personajes hablando en un mismo subtítulo se debe reservar una línea para cada personaje.

¿Cuántas palabras/carácteres debe tener un subtítulo?

Se recomienda que cada línea tenga entre 28 y 40 carácteres. Cabe recordar que además de todas las letras, los signos de puntuación y los espacios también cuentan como carácteres.

¿Cómo es el trabajo de subtitulador?

Todo subtitulador profesional lleva a cabo el siguiente proceso a la hora de subtitular un contenido audiovisual:

  1. Lectura y análisis de todo el contenido a trabajar y toma de notas de los posibles problemas de traducción. Por ejemplo, polisemia, juegos de palabras, deícticos.
  2. Creación de subtítulos considerando los siguientes aspectos:
    • Pautado: localización de los tiempos de entrada y salida de los subtítulos para que estén bien sincronizados con el audio y cálculo del tiempo mínimo y máximo de duración respetando los cambios de plano y escena.
    • Traducción del contenido a otros idiomas. En este momento deben tenerse en cuenta las restricciones espacio-temporales de la subtitulación.
    • Simulación: representación de los subtítulos traducidos con la imagen y el audio para comprobar que se respetan todos los criterios y que se pueden leer de forma fácil y natural.
  1. Terminados los puntos anteriores, se debe revisar la ortografía de los subtítulos y leerlos para comprobar que tengan una continuidad lógica. En la traducción audiovisual la revisión del trabajo realizado es clave, ya que las faltas, los errores lingüísticos y las erratas son molestos y rompen la concentración del espectador.
  2. Control de calidad: el subtitulado, una vez acabado, debe quedar sincronizado con la imagen que proyecta el producto. En cuanto a su lectura, debe ser natural y fluida para que el espectador pueda asimilar a la vez la actuación, el audio y el texto.

 

En caso de necesitar un subtitulado profesional, contactar con una agencia de traducción es la mejor decisión. En sanscrit contamos con profesionales con una amplia experiencia en subtitulación para todos los medios audiovisuales.

sanscrit
info+gravatar@sanscrit.net