La energía hidráulica, el motor que sostiene Noruega

La energía hidráulica, el motor que sostiene Noruega

Podemos atrevernos a afirmar que Noruega es el país más sostenible del mundo. Junto a Dinamarca y Suecia, encabeza la lista de estados que, durante la última década, han puesto en marcha más iniciativas orientadas a la sostenibilidad. Su peculiar orografía otorga unos recursos naturales propicios para la producción de energía hidráulica y, además, el apoyo gubernamental crea un marco idóneo para que las empresas nacionales inviertan en energías limpias.

¿Por qué Noruega es un referente internacional en el cuidado del medio ambiente y en el aprovechamiento de recursos verdes? ¿Qué relación hay entre este aspecto y la labor de una agencia de traducción profesional? En este artículo vamos a tratar de responder a estas preguntas.

¿Qué es la energía hidráulica?

La energía hidráulica es un tipo de energía renovable que se basa en la generación de electricidad a través del movimiento del agua de los ríos. Este flujo, correctamente canalizado, consigue mover las turbinas que ponen en funcionamiento los generadores eléctricos de una central hidroeléctrica.

Aun no siendo completamente regular, debido a que sufre variaciones en función del terreno y la época del año, el ciclo fluvial no se detiene de forma natural. La explotación hidráulica tiene lugar en presas, cuyas turbinas siempre encuentran aguas fluviales que las propulsen.

Los países que disponen de mayores caudales de agua dulce pueden extraer el máximo beneficio de este recurso: basta con una correcta disposición de las presas para aprovechar los caudales descendentes. Por tanto, el agua retenida en embalses o pantanos artificiales constituye un gran depósito energético en potencia.

El compromiso de Noruega con el medio ambiente

Para constatar la realidad de este compromiso, hemos recopilado algunos datos que avalan el buen hacer de Noruega en su carrera hacia la sostenibilidad.

Noruega, líder en el Índice ND-Gain

Tanto el gobierno como la sociedad noruegos están profundamente concienciados sobre la emergencia climática que vive el planeta y su gran implicación en esta lucha ha sido tenida en cuenta por la Universidad de Notre-Dame, responsable de la publicación del Índice ND-Gain.

Este índice evalúa a 181 países en relación con su vulnerabilidad al cambio climático, y en función a cómo se están preparando para adaptarse a él y/o afrontarlo. En 2019, Noruega ocupó el primer puesto de la lista y España alcanzó una notable 26ª posición.

La aplicación de soluciones sostenibles en Noruega alcanza a empresas y entidades tanto del sector privado como del público. Sus iniciativas de electrificación de los transportes terrestres y marítimos contribuyen, en gran medida, a mantener a Noruega en este meritorio primer puesto.

Noruega y los objetivos de Desarrollo Sostenible

Según datos publicados por la embajada noruega en España, los 17 ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) propuestos por Naciones Unidas son una prioridad para el gobierno del país. A su adopción en 2015 le siguió la elaboración de un plan de acción a escala nacional que contaba con acciones delegadas en cada uno de sus ministerios.

Pronto empezaron a verse los resultados: en mayo de 2016, el gobierno noruego firmó un compromiso contra la deforestación, consistente en prohibir el uso de cualquier producto presente en su cadena de suministro que contribuyese a la tala de árboles.

 Tres datos importantes:

  • Oslo fue capital verde europea en 2019. El objetivo del gobierno es que, para el año 2050, la ciudad sea totalmente neutra en emisiones de carbono.
  • El 98% del sistema eléctrico noruego se alimenta de energía procedente de fuentes renovables.
  • En 2019, el Comité de Asistencia de la OCDE reveló que sólo Noruega, Dinamarca, Luxemburgo, Suecia y Reino Unido habían conseguido destinar el 0,7% de su PIB anual (el objetivo marcado por la ONU) a Ayudas al Desarrollo.

El apoyo institucional, un punto clave para el éxito de Noruega

Innovation Norway es la principal agencia estatal noruega dedicada, a través de medidas de apoyo estratégico y financiero, a potenciar la innovación de las empresas locales. Uno de sus pilares de actuación es el planteamiento de soluciones que reduzcan la huella de carbono en la industria y el transporte.

Estas acciones han consistido, por ejemplo, en promover el uso del hidrógeno como reemplazo de los combustibles fósiles o potenciar la generación y distribución de energías limpias como la solar, la eólica o la hidráulica.

La energía hidráulica en Noruega (o el arte de aprovechar con ingenio los recursos naturales)

La producción de energía hidráulica es, sin duda, un gran motor para la economía nacional: como hemos visto, Noruega es todo un líder en Europa y un ejemplo a seguir para la comunidad internacional. Sin embargo, en este país hay algo distinto, un recurso natural que permite y favorece la explotación hidráulica. ¿Qué es?

Estamos hablando de los fiordos, unos valles que fueron excavados por la erosión de los glaciares y cuyo espacio ha sido ocupado por el mar. En consecuencia, los fiordos pueden alcanzar profundidades superiores a las de los propios mares que los rodean (y llenan). En estas grandes reservas de agua dulce desembocan la inmensa mayoría de los ríos del país.

Además, Noruega tiene una orografía muy característica. De sus mesetas alpinas (que se llegan a elevar a más de mil metros sobre el nivel del mar) se precipitan abruptas caídas de agua hacia los fiordos. Los caudales nunca sufren descensos gracias a las abundantes lluvias y nevadas que se producen durante todo el año, así como a la alta impermeabilidad de los mantos rocosos que recubren estos cauces.

Los noruegos añadieron grandes dosis de creatividad para sacar partido a estas condiciones tan favorables de su entorno y crearon un inteligente sistema de bombeo de agua entre distintos embalses con el objetivo de almacenar energía en épocas de baja demanda. Un intrincado laberinto de túneles interconecta embalses ubicados a distintas alturas, lo que permite regular los caudales en función de la demanda energética del país.

El valor de la traducción profesional en el sector energético

El apoyo gubernamental, la concienciación de la sociedad y unas condiciones naturales propicias convierten a Noruega en un referente internacional en el sector de las energías renovables.

Como hemos visto, la explotación hidráulica es el producto de un ingente conocimiento en ingeniería y ciencias ambientales. La documentación de estos proyectos comprende desde manuales técnicos y hojas de especificaciones hasta estudios de impacto ambiental e incluso licitaciones y propuestas comerciales internacionales.

Este tipo de traducciones las realiza un traductor de perfil técnico, un profesional de la ingeniería que, avalado por sus conocimientos y conocedor de la terminología propia del sector energético, es capaz de trasladar y localizar estos textos. Un traductor como los que colaboran con sanscrit.

Alejandro Gonzalez
info+alejandro@sanscrit.net

Es redactor de contenidos con una trayectoria multidisciplinar; sus conocimientos lingüísticos y su experiencia en Traducción, Tecnología y Marketing le permiten convertir las ideas a palabras con facilidad.