¿Cómo se traducen las muletillas y por qué son importantes en la localización de textos?

¿Cómo se traducen las muletillas y por qué son importantes?

Todos tenemos en mente que la función del lenguaje es la de transmitir ideas, conceptos o conocimientos. Sin embargo, en todas las lenguas existen ciertas expresiones que, a pesar de no servir aparentemente a este propósito, sí que transmiten las intenciones del escritor u orador. Y esto sucede a nivel internacional: no hay lengua que carezca de estos elementos.

Estamos hablando de las muletillas: unas pequeñas fórmulas lingüísticas que, por un lado, enriquecen el discurso y, por otro, constituyen todo un reto para el traductor profesional. Aprendamos más sobre estas expresiones y su importancia en la traducción y localización de textos.

¿Qué es una muletilla?

La RAE define muletilla como una ‘voz o frase que alguien repite mucho por hábito’. Por lo tanto, puede decirse que son unas fórmulas lingüísticas que forman parte del vocabulario habitual de los hablantes y suelen proceder del propio “lenguaje de la calle”, ese que no está presente ni en la prensa ni en los libros, pero que es igualmente representativo de cada idioma.

La gramática moderna denomina a las muletillas marcadores discursivos, atribuyéndoles la función de regular el discurso, de complementar la expresión de sentimientos o, incluso, de repartir el turno de palabra en una conversación. Analizando nuestro hablar cotidiano, podemos dividir estos marcadores o muletillas en tres tipos distintos:

  • Marcadores de atenuación: pues yo diría que…, es como demasiado…
  • Marcadores de demanda: ¿sabes lo que quiero decir?, ¿lo pillas?, “¿me explico?…
  • Marcadores de reacción: venga ya, no me digas, tío, ¡pero tronco!, ¿qué me estás contando?…

Ha venido siendo habitual (y, en parte, justificable) que los defensores del lenguaje tradicional hayan pretendido relegar los marcadores del discurso a un plano marginal. Este “destierro” del lenguaje formal se fundamenta en la escasa contribución de las muletillas a los discursos. De hecho, los académicos de la lengua siempre insisten en que se haga un uso más “correcto” de los recursos lingüísticos en aras de promover la riqueza del idioma.

No obstante, esta presunción del escaso aporte de contenido que ofrecen las muletillas no las convierte en incorrectas. De hecho, el uso de estas expresiones es tan lícito como el de los adjetivos, los verbos o los sustantivos. Formalmente hablando, y aun pretendiendo ponernos en el lugar de un acérrimo defensor del lenguaje tradicional, no encontramos motivos de peso para suprimir estas expresiones de nuestra cotidianeidad.

¿Cómo se traducen las muletillas y por qué son importantes en la localización de textos?

Foto de Sigmund en Unsplash

¿Por qué usamos muletillas?

Sin necesidad de entrar a debatir la conveniencia o idoneidad de emplear muletillas en nuestro lenguaje, lo cierto es que estos elementos lingüísticos cumplen ciertas funciones muy interesantes y a las que, en realidad, estamos  muy acostumbrados.

Mantener el interés de los interlocutores

Si se tuviera que prescindir forzosamente de estas fórmulas en la comunicación, lo cierto es que los discursos quedarían excesivamente planos y lineales. Además, estaríamos obligados a introducir una gran cantidad de palabras, que se consideran  más correctas teoréticamente hablando, para reemplazar a las muletillas. Esto supondría contravenir la premisa de la economía del lenguaje (no utilizar más palabras de las estrictamente necesarias).

Repartir el turno de palabra

En términos prácticos, las muletillas evitan que el lector o el interlocutor sea interpelado bruscamente, contribuyendo así a mantener la armonía en el discurso. En el lenguaje oral, además, las muletillas ayudan al orador a salir del paso, ganando unos segundos mientras construye la frase que recoja la idea que realmente quiere transmitir.

Matizar otras palabras o conceptos

Otra de las funciones más típicas de las muletillas es servir al orador o escritor como herramienta de énfasis o apoyo durante su discurso. Al utilizarlas, se podrá dar un significado especial a algo que se esté transmitiendo en ese momento o que se tenga intención de decir a continuación, incluso para expresar de forma subliminal las ideas u opiniones propias.

La traducción e interpretación de las muletillas

Dado que la traducción profesional suele aplicarse a textos cuidadosamente preparados y revisados en el ámbito de la empresa o del cliente particular, puede parecer que no hay lugar para la traducción de muletillas por parte de ninguna agencia o traductor. Y, como es de suponer, esta afirmación no es del todo cierta.

No es común encontrar estas fórmulas en determinados documentos que tengan unas características formales muy concretas, pero existen muchos otros textos susceptibles de contener muletillas, como pueden ser los textos literarios o relativos al marketing, donde el objetivo del autor suele ser la interpelación directa al lector.

Cabe destacar que las muletillas son mucho más comunes en el ámbito de la interpretación. Por ello, el intérprete debe ser capaz de traducir correctamente estas expresiones para respetar la intención original expresada por el orador. Sin embargo, también podría optar por omitirlas, utilizando algún otro recurso políticamente más correcto.

Es importante tener en cuenta que las muletillas no pueden traducirse literalmente, porque el resultado sería una traducción completamente carente de sentido. De hecho, estas expresiones son un claro ejemplo de localización lingüística, proceso para el que se requieren los conocimientos de un traductor internacional, preferentemente nativo de la lengua desde la que se desee realizar la traducción o la interpretación.

Puede que las muletillas no sean el mejor de los recursos que un idioma ofrezca para que las personas nos expresemos, pero su presencia en el lenguaje cotidiano es un hecho que no debe ser obviado por los traductores e intérpretes profesionales. El perfil del intérprete y del traductor que colabora con una agencia como sanscrit tiene en cuenta estas expresiones y es consciente de lo importante que resulta su localización en la lengua meta.

Alejandro Gonzalez
info+alejandro@sanscrit.net

Es redactor de contenidos con una trayectoria multidisciplinar; sus conocimientos lingüísticos y su experiencia en Traducción, Tecnología y Marketing le permiten convertir las ideas a palabras con facilidad.