Los CMS multilingües: cómo traducir una página web

Los CMS (Content Management Systems) se han convertido en una herramienta ampliamente elegida por los creadores de páginas web. La facilidad de su uso, lo asequible de su precio y la gran cantidad de recursos que ofrecen han acrecentado su popularidad entre el público.

Por otra parte, habiéndose constatado de sobra la necesidad de que las empresas que deseen expandirse al ámbito internacional realicen la traducción de sus páginas web a otras lenguas, muchos desarrolladores se preguntan cómo pueden traducir sus páginas desde estos gestores de contenido, los CMS. ¿Resulta fácil hacerlo por uno mismo, o conviene delegar la tarea en un traductor o en una agencia para obtener un mejor resultado u optimizar el tiempo disponible?

¿Qué es un CMS?

Puede que los profesionales con un perfil menos técnico o los más jóvenes no sean conscientes de que, antes, la creación de páginas web era un proceso bastante farragoso. Los CMS son aplicaciones informáticas que permiten crear, publicar y administrar contenidos web de un modo muy intuitivo. Vamos a entrar en materia para entender por qué los CMS son tan útiles actualmente.

Las páginas web se crean a partir de hipertexto codificado en HTML (HyperText Markup Language), un lenguaje de marcas que se solía introducir en editores de texto tales como el clásico Notepad de Windows o algunos editores más avanzados. Los navegadores como Edge, Chrome, Firefox, Safari o el veterano Internet Explorer interpretan el código HTML y muestran en pantalla el resultado mismo.

Lo cierto es que la sintaxis del lenguaje HTML era algo limitada y no concedía mucho margen de maniobra a los creadores de páginas web, por lo que se fue complementando a lo largo del tiempo con otros elementos como las hojas de estilo en cascada (Cascading Style Sheets), las etiquetas XML (Extensible Markup Language) o JavaScript. Mediante una combinación equilibrada de estas herramientas se podían crear sitios web enteros con un acabado profesional, pero con muchas horas de trabajo detrás.

La gran ventaja de los CMS es que ofrecen una interfaz gráfica mediante la cual se pueden insertar los elementos deseados en la página web (texto, imágenes, vídeos, enlaces, tablas, listas numeradas, formularios, botones de acción…) y administrar el sitio (contar el número de visitas recibidas, quitar y agregar páginas, gestionar un blog…) de una forma relativamente sencilla e intuitiva.

Adicionalmente, los CMS proporcionan plantillas de diseño para dotar de homogeneidad visual a todos los elementos de la web. Cada página que se crea hereda la misma combinación de colores, fuentes y márgenes, de forma que se conserva una estética común. Esto facilita mucho la vida al diseñador web.

¿Cómo traducir una página web?

Extraer el texto y volver a insertarlo ya traducido

A la hora de traducir una página web, es habitual recurrir a una herramienta de traducción asistida por ordenador (TAO). Si se quisiera utilizar esta tecnología de forma profesional y adecuada, lo ideal sería solicitar los servicios de un traductor profesional.

El proceso que se ha de seguir para traducir los contenidos de un sitio web a otro idioma es bastante sencillo. En primer lugar, el administrador de la página tendrá que extraer de ella los textos a traducir, exportándolos del CMS. Posteriormente, enviará los archivos que contienen dichos textos originales al traductor, quien los importará a la herramienta TAO con la que suele trabajar. De esta forma, el profesional podrá traducir directamente los escritos, conservando su formato. Finalmente, solo habrá que enviar las traducciones al administrador y este las importará al CMS.

Traducir directamente desde el CMS

Desde que el uso de los CMS se ha extendido tanto, la opción que cobra más fuerza es la de traducir los textos desde el propio gestor de contenidos, de modo que no haga falta trasladar el texto para traducirlo aparte. Esto es posible gracias a los plugins de traducción que se integran con los CMS.

No obstante, no olvidemos que lo que ofrecen estas herramientas es una traducción automática que necesitaría ser revisada por el administrador de la página antes de subirla a Internet. Sin embargo, el gestor podría confiar plenamente en el resultado y dejarla como quede, aun a riesgo de permitir:

  • Oraciones de difícil legibilidad o no construidas naturalmente.
  • Términos polisémicos no adaptados.
  • Expresiones carentes de localización al idioma de destino.

Confiar en una empresa de traducción profesional

Cuando el tiempo apremia o no se cuentan con los recursos y conocimientos suficientes, quizá la mejor opción sea delegar la traducción de páginas web a una agencia especializada en todo aquello relacionado con la informática y la parte más técnica de la gestión de sitios web.

De entre todas las existentes en el mercado, lo ideal es contratar a aquella que utilice plataformas y plugins (aplicaciones) de traducción integrados en el CMS del cliente. De esta forma, se podrán traducir los textos de una página web sin que el cliente tenga que preocuparse de preparar los ficheros.

Gracias a los CMS y las herramientas TAO con las que cuentan las agencias de traducción especializadas, es posible automatizar la exportación e importación de los textos con los que se trabaja. En consecuencia, el uso de estas dos tecnologías permite ahorrar tiempo al extraer y devolver una serie de textos al CMS.

En sanscrit sabemos cómo traducir una página web: contamos con las herramientas adecuadas para traducir directamente desde un CMS y, además, colaboramos con un amplio elenco de traductores profesionales expertos en múltiples campos de especialización.

Alejandro Gonzalez
info+alejandro@sanscrit.net

Es redactor de contenidos con una trayectoria multidisciplinar; sus conocimientos lingüísticos y su experiencia en Traducción, Tecnología y Marketing le permiten convertir las ideas a palabras con facilidad.